After Lab × Jérôme Masi
Encuentro de dos mundos
After Lab nació de una convicción sencilla: algunas obras merecen viajar más allá de las galerías. Para esta colaboración, nos pusimos en contacto con Jérôme Masi, artista afincado en Annecy cuyo lenguaje visual - a medio camino entre la abstracción y la narración - nos habló de inmediato. Jérôme también participó en la selección de los artistas de este programa, aportando su mirada y su experiencia.
Jérôme Masi, El arte de decir mucho con poco
Un mundo construido sobre el equilibrio
La obra de Jérôme Masi se centra en la esencia misma de la forma y el color. Cada elemento se elige cuidadosamente por su significado y su contribución al conjunto, un enfoque que pretende suscitar una reflexión profunda a pesar de la aparente simplicidad de las obras.
El equilibrio nunca es un compromiso. Es una tensión asumida, entre lo que llena el lienzo y lo que se elige dejar vacío, entre lo evidente y lo implícito. Sus composiciones sobrias interrogan nuestros silencios interiores, la infancia, la interioridad, e invitan a cada espectador a llenar los espacios en blanco a su manera.
Te invitamos a descubrir el trabajo de Jérôme:
El poncho como lienzo
Bloqueo de colores, libertad y movimiento
Para After Lab, Jérôme abordó el poncho como una superficie de creación en sí misma. El reto: trasladar su lenguaje pictórico - sus bloques de color definidos, sus siluetas depuradas - a un objeto cotidiano pensado para el movimiento, el agua y la vida al aire libre.
Jérôme recurre a un motivo recurrente en su obra: los KIDS. Estas figuras de silueta juvenil, detrás de sus colores y su estética pop, nos invitan a reflexionar sobre el paso del tiempo. Los Kids se sitúan entre el pasado y el presente, y nos interrogan sobre el futuro.
Arte resistente al agua
Este poncho no solo queda bien en una foto. Está diseñado para la vida cotidiana, para ponérselo después de coger una ola, meterlo en una mochila o dejarlo sobre la arena. El diseño de Jérôme incluso gana con ello: sobre la tela, en movimiento, bajo la luz, adquiere una dimensión que ni el papel ni el lienzo le ofrecen.
