After Lab × Mambo
El arte como enigma visual
Autodidacta, nómada e inclasificable, Mambo, cuyo verdadero nombre es Flavien Demarigny, es un artista franco-húngaro nacido en Santiago de Chile en 1969. After Essentials le ha dado carta blanca, revelando una obra que traspasa las fronteras del arte urbano, la pintura gestual y la abstracción gráfica. El resultado es una propuesta singular: un lenguaje visual universal, que se dirige a todos sin necesidad de explicarse.
Mambo, ilustrador del cerebro humano.
De París a Los Ángeles, pasando por Provenza.
Mambo inicia su carrera artística en París a mediados de los años 80, en plena efervescencia del graffiti y la cultura urbana. Poco a poco va construyendo un universo propio, estructurado en torno a tres series principales: Brainology, un terreno de abstracciones gráficas compuestas por líneas y motivos espontáneos; Strokes, pinturas gestuales y ópticas; y Humans, sus retratos minimalistas y caricaturescos que se han convertido en su sello distintivo, rostros que no representan a nadie en particular, pero que resumen al ser humano en todas sus contradicciones.
En 2011, se instala en Los Ángeles, donde perfecciona su trabajo en su estudio de Echo Park antes de volver a echar raíces en el sur de Francia, en Apt, en la Villa Bam Bam, una antigua casa provenzal convertida a la vez en estudio, lugar de vida y espacio de encuentro.
Su obra ha sido expuesta en París, Londres, Ginebra, Múnich, Tokio, Osaka, Nueva York, Los Ángeles y São Paulo. Ha colaborado con el Louvre, el Centro Pompidou, Prada, Agnès B., Vans, Samsung y Laurent Garnier, entre otros.
Te invitamos a descubrir el trabajo de Mambo:
El poncho como medio de expresión
Azul, por todas partes, sin compromiso
Mambo no se limita a estampar su firma en un producto. Invade la superficie. Para este poncho de After Lab, ha elegido un estampado integral en azul, una composición que despliega su energía en cada centímetro de la tela, tal y como lo haría en una pared o en un lienzo. Atrevido, directo, con esa mezcla de humor y maestría que caracteriza toda su obra.
Un objeto para llevar puesto, una obra para contemplar
Este poncho luce mejor sobre los hombros que colgado en una pared. En movimiento, bajo la luz de la costa, las formas de Mambo adquieren una dimensión que el taller por sí solo no puede ofrecer. Es precisamente ahí donde su creación cobra sentido: en la calle, en la playa, en la vida real.
